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- El Cañillo de la Puerta de Purchena: gotas de historia y "conjuro de amor"
La Puerta Purchena, acompañada por la estatua de Nicolás Salmerón, custodia uno de los símbolos almerienses más autóctonos. Se trata del famoso Cañillo que forma parte de la historia de nuestra ciudad desde el año 1806. Es mucho más que una simple fuente o un elemento decorativo. Su pequeño tamaño puede despistar pero ¡que no os engañe! Es protagonista de gran simbolismo así como de diversas leyendas que emanan de él. Solía decirse que si saciabas tu sed con el agua que fluía del Cañillo cambiaría tu destino y tu suerte, puesto que te casarías con un/a almeriense; también se decía que, si eras de fuera, te quedarías a vivir en Almería y que si la visitabas pero te ibas, algún día volverías. En 2005 se esculpieron sobre él unas palabras que hacen alusión precisamente a esta última versión y que proclaman que: “La Puerta Purchena no tiene puerta pero tiene un hechizo para que vuelvas”. Este hechizo se llama amor por esta tierra y no hay nada más poderoso. Más allá de que te enamores (o no) de alguien de Almería, si te gusta esta ciudad, si te has criado aquí o si le has regalado a Almería años de tu vida, no importa lo lejos que vayas, siempre querrás volver a verla. Y No habrá hechizo capaz de evitar que esto suceda. Originariamente, el Cañillo se instaló con objeto de la organización de una feria. Constaba de varios bebederos para que los animales pudiesen tomar agua y refrescarse. En esa época, las ferias comenzaban a surgir y se realizaban con objetivos comerciales. Era la ocasión ideal para vender y comprar ganado así como productos agrícolas. El lugar elegido para emplazar el Cañillo fue la Calle Obispo Orberá. Los años fueron pasando y el Cañillo estaba expuesto a toda aquella persona quisiese beber de él. Además, frecuentemente servía como punto de encuentro para quedar con alguien. Su gotas de agua reflejaban el paso de los mendigos más pobres y las familias más pudientes ¡Nadie podía resistirse al Cañillo! Cuando apretaba el calor, él ofrecía la pureza y la frescura de sus aguas procedentes de las Fuentes de Alhadra. Pese a todo, el Ayuntamiento decide trasladarlo y remodelarlo para que parezca una fuente de verdad. En 1944 comienza su nueva vida en la zona de la Rambla Alfareros, muy cerca de la iglesia de Santiago. No obstante, el Cañillo empezó a descuidarse y a ser ignorado por la mayoría de los viandantes. Seis años después regresó a su ubicación original de la que nunca debió alejarse. Hoy en día lo vemos en la Puerta Purchena. Aún podemos disfrutar de él y de su historia con orgullo y cariño porque tal y como dice el dicho “nosotros somos más almerienses que el Cañillo”.
- Las Salinas de Cabo de Gata: entre historia, paisaje y memoria salinera
Las Salinas de Cabo de Gata son humedales costeros transformados por el hombre con fines salineros, situadas en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, en Almería. Declaradas sitio Ramsar de importancia internacional desde 1989, destacan por su gran valor ecológico y como refugio para numerosas especies de aves, incluidas algunas migratorias y endémicas. Geográficamente, la antigua albufera está separada del mar por una franja de dunas de entre 200 y 400 metros; el agua salina llega desde la rambla costera mediante canales, alimentando una serie de balsas y charcones para la producción de sal. La explotación salinera de la zona se remonta a épocas romanas, con evidencias arqueológicas de industrias de salazones en la región. En 1904, la familia Acosta fundó la empresa Salinas de Almería, y tres años más tarde —en 1907— se levantó un pequeño poblado junto a la salina: viviendas para los trabajadores, casa de dirección, oficinas e incluso una iglesia, erigida como centro comunitario. La explotación prosperó durante buena parte del siglo XX, llegando a producir alrededor de 30000 toneladas de sal al año, distribuida por vagonetas hasta el embarcadero. Tras pasar por varias empresas —incluyendo un periodo de capital belga y luego francés— la actividad salinera disminuyó, evolucionando hacia métodos más artesanales y centrados en la calidad, destacando la extracción de flor de sal. Actualmente, es la última explotación salinera activa en Andalucía Oriental. La arquitectura del poblado refleja una estética funcional, con casas sencillas, clima adaptativo y espiritualidad; la Iglesia de las Salinas fue restaurada y reabierta en 2012 como punto de visita y puesta en valor del patrimonio. La Almadraba de Monteleva, también conocida como Las Salinas, es la pedanía vinculada a estas salinas. Con apenas 40-43 habitantes, se ha desarrollado en torno a la actividad salinera y parroquial del enclave. Con viviendas, escuela, iglesia y economato, este poblado salinero refleja una comunidad ligada al oficio y al entorno natural. A pesar del declive económico, sigue en pie gracias a los recuerdos, el turismo y la persistencia de sus habitantes, algunos de los cuales viven en usufructo mientras dure su vida. Las salinas ocupan unas 400 hectáreas de terreno inundable, siendo la única salina marina activa en el este de Andalucía. La biodiversidad es notable: más de 80 especies de aves, entre ellas avocetas, patos, cigüeñuelas, gaviotas y flamencos. Algunas rutas permiten el avistamiento desde miradores sin perturbar el entorno. Además, las salinas se han abierto al público desde abril de 2025 con visitas guiadas que combinan cuidado ambiental, puesta en valor cultural y disfrute sensorial del entorno.
- Lucainena de las Torres, uno de los pueblos más bonitos de España y Almería
Lucainena de las Torres aparece enmarcada en la frescura de Sierra Alhamilla. Es una joya rural que dibuja sus contornos en la Comarca de los Filabres-Tabernas, a unos 50 kilómetros de la capital. Su belleza serena y apacible logró impulsarla para formar parte de la red de los pueblos más bonitos de España desde 2013. Sus habitantes (que no llegan a 600) están rodeados de callejitas estrechas, naturaleza envolvente y numerosos lugares de interés esculpidos en la historia del municipio. Podemos decir que Lucainena nació en el periodo hispanorromano. Por aquel entonces, se asentó allí un aristócrata llamado Lucainus, del cual heredó su nombre. Más tarde, en la época de Al-Andalus, fue llamada Locaynena. En siglos posteriores, al caer en manos de los Reyes Católicos,se bautizó como Lucainena de las Siete Torres. Uno de sus emblemas es el Molinillo de Viento. Fue una de las siete torres que custodiaban la población. Al ubicarse sobre la roca más elevada del lugar, supo cumplir a la perfección su misión de vigilancia. Desde allí se controlaba el asedio de los intrusos y la invasión del tiempo. Asimismo, los siglos posteriores la convirtieron en un molino, donde se molía la harina y también donde se amasó su actual nombre. Resistió con bravura y valentía a todos sus enemigos, proclamándose como la única torre vigía que se mantiene en pie en nuestros días. Igualmente, tuvieron gran importancia los Hornos de Calcinación, construidos entre 1898 y 1901. Poseían capacidad suficiente para recoger unas 50 toneladas de minerales, llegando a alcanzar los 20 metros. Atestiguan con complicidad su pasado minero. En ese momento, el fulgor de la prosperidad brilló más que nunca. Sin embargo, su actividad se disipó en 1942 y los hornos se convirtieron en humo ante el recuerdo. Son ocho los que podemos contemplar actualmente. La línea de ferrocarril que se usaba para transportar el mineral calcinado en los Hornos está presente en su conocida Vía Verde. Se trata de una ruta senderista de baja dificultad. Puede recorrerse caminando o en bicicleta. Se extiende a lo largo de 5 kilómetros y conduce hasta Polopos. Además, combina a la perfección el interés por la naturaleza y la historia. Muchos lucainenses se refugiaron en la fe. Su máximo exponente religioso fue la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Montesión. Este templo tuvieron que “resucitarlo”, tras los destrozos provocados durante la rebelión de los moriscos. La respaldan más de 500 años de historia. La avalan más de tres siglos de vida desde su restauración. Junto a la puerta principal de la iglesia aparece el Poyo de la Cruz. Recibe este nombre un mirador que condimenta unas maravillosas vistas del pueblo y su entorno natural. Sin embargo, no es el único lugar que ofrece una panorámica estupenda. También es muy apreciado el Mirador del Garruchete. Captura una magnífica visión del pueblo y de la sierra. La singularidad natural se refleja en el Peñón de Lucainena. Se alza revestido de cavidades y fracturas rocosas. Son heridas tatuadas por la erosión. Además, enlaza la tierra y el cielo. Su altura supera los 1000 metros y cuando se alía con el sol, permite divisar incluso la Sierra de Cabo de Gata. Por otro lado, desde aquí discurren las aguas que convergen en dos manantiales: El Marchal’ y ‘La Fuente. El entorno acuoso vuelve a ser protagonista en el Barranco de Jugarí/Almanzarilla. Se dice que de él brota una fuente milagrosa que puede sanar cualquier dolor. Al menos, eso relata la leyenda. Cuentan que un cerdo enfermo se adentró en sus aguas. Misteriosamente, logró recuperarse. Por ese motivo, la gente lo convirtió en un baño público. Acudieron allí para ahogar todos sus males. El pueblo también cuenta con un interesante punto de encuentro cultural. Su Museo de la Cerámica y Centro de Exposiciones ofrece una colección de 270 muestras, provenientes de todo el mundo. Lucainena de las Torres vigilará desde la altitud que tu visita sea inolvidable. Sus siete torres fueron las siete maravillas del pueblo pero,como te he contado, aún queda mucho más con lo que maravillarse. Vigila que no te lo pierdas.
- Descubre el secreto del Kiosko Amalia: el legendario cóctel Americano
El Kiosko Amalia es famoso por su cóctel más icónico: el "Americano". Esta curiosa bebida caliente de color rosa ha cautivado a vecinos y visitantes por igual. Su preparación es todo un arte, y su sabor único lo convierte en el favorito de muchos. El Americano se sirve en un pequeño vaso y está coronado con una piel de limón y canela, que le da un toque aromático y visualmente atractivo. Aunque la receta del Americano puede parecer sencilla, tiene su misterio. En su preparación se utiliza azúcar, piel de limón, leche caliente y un licor o crema de cola elaborado a partir de nuez de cola y con casi 30 grados de alcohol. Este licor es el responsable de darle al cóctel su característico color rosa. Finalmente, se decora con una pizca de canela que realza aún más su sabor. Un Legado Cinematográfico La historia del Americano de Kiosko Amalia está estrechamente vinculada al legado cinematográfico de Almería. Durante la década de los 70, la provincia se convirtió en un importante escenario de rodaje para numerosas películas, atrayendo a actores y directores de renombre internacional. Se cuenta que fue durante estos años que uno de estos actores americanos pidió esta bebida en el kiosko y desde entonces se le conoce como "el americano". Se convirtió así en un lugar de encuentro para los actores y el equipo de producción, que buscaban un momento de relax y disfrute después de largas jornadas de trabajo. La fama del Americano se extendió rápidamente y se convirtió en una bebida emblemática de la ciudad. Gastronomía con Historia El Kiosko Amalia no se limita solo al famoso Americano. También ofrece otras delicias que se han ganado un lugar en el corazón de los almerienses. Entre ellas se encuentra el "Jabea", un refrescante granizado de limón con licor de menta que se convierte en la opción perfecta para los días calurosos de verano. Otro de los clásicos es el "Quemaillo", una combinación de café, coñac, cáscara de limón y azúcar que se prende fuego y se agita para crear una experiencia única en el paladar. Un Lugar de Tradición y Turismo Ubicado en la Plaza Manuel Pérez García, es más que un simple establecimiento. Es un lugar arraigado en las costumbres y tradiciones de la ciudad, y ha sido testigo de innumerables momentos especiales en la vida de los almerienses. Su ubicación privilegiada, cerca de la Puerta de Purchena, lo convierte en un punto de encuentro para locales y visitantes que desean disfrutar de una bebida en un ambiente acogedor. Además de su importancia local, el Kiosko Amalia también ha contribuido al turismo en Almería. Muchos visitantes llegan a la ciudad con la intención de probar el famoso Americano y experimentar de primera mano un pedacito de la historia cinematográfica de la provincia. Un Destino Imprescindible Si visitas Almería, no puedes dejar de visitar el Kiosko Amalia. Sumérgete en su ambiente acogedor y disfruta de las bebidas que ofrece. Prueba el icónico Americano, déjate sorprender por el refrescante Jabea o atrévete a vivir la experiencia del Quemaillo. Cualquiera que sea tu elección, estarás saboreando un pedacito de la historia de Almería. El Kiosko Amalia es un verdadero ícono gastronómico en Almería. Su legado cinematográfico, su historia y sus sabores únicos lo convierten en un lugar especial que debes visitar. ¡No te lo pierdas!
- Níjar, el rincón de Almería donde se come de maravilla y enamora por su belleza
En el corazón de la provincia de Almería, Níjar se alza como un destino único que combina una gastronomía auténtica, paisajes espectaculares y un rico patrimonio cultural. Este municipio, considerado uno de los más bonitos de España, no solo destaca por su entorno natural, sino también por ofrecer una experiencia culinaria inolvidable. Níjar cuenta con más de 25 núcleos de población que abrazan una variedad de escenarios: desde las playas vírgenes del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar hasta los paisajes volcánicos y montañosos que rodean sus pintorescas aldeas. Este término municipal, el cuarto más grande de España, abarca un litoral de más de 60 kilómetros que alberga encantadoras localidades como San José, Agua Amarga y La Isleta del Moro. Una gastronomía para recordar La cocina nijareña es un reflejo de su historia y tradiciones, con platos que son todo un deleite para el paladar. Entre las recetas más típicas destacan las patatas al ajillo, los gurullos con conejo o jibia, la fritá de matanza y los embutidos caseros. Cada uno de estos platos transporta a quien los prueba a los orígenes y costumbres de esta tierra almeriense. La oferta gastronómica de Níjar también incluye restaurantes emblemáticos que han sido reconocidos por su calidad. En La Isleta del Moro, el restaurante Hogar del Pensionista, galardonado con un solete de la Guía Repsol, ofrece sabores auténticos en un entorno acogedor. Por otro lado, La Ola, junto al mar, es famoso por sus arroces, pescados frescos y una ubicación inmejorable. Qué ver y hacer en Níjar Además de su cocina, Níjar es un destino ideal para quienes buscan empaparse de cultura y naturaleza. Sus calles estrechas y casas blancas, adornadas con macetas coloridas, reflejan el encanto andaluz. Desde La Atalaya, una torre vigía de los siglos XIV al XVI, se puede disfrutar de unas vistas panorámicas del casco urbano y sus alrededores. Níjar también es famosa por su artesanía. Talleres de cerámica y elaboración de jarapas mantienen viva la herencia árabe de la zona, convirtiendo al municipio en un referente de la cultura tradicional almeriense. Para los amantes del senderismo, Níjar ofrece rutas espectaculares como el Sendero de Agua Amarga a Cala de Enmedio o la Ruta de los Molinos de Huebro, que recorren paisajes de ensueño. Si prefieres relajarte en la playa, la de Los Genoveses, cerca de San José, es un paraíso de aguas cristalinas y arena fina. Un lugar que lo tiene todo Níjar es mucho más que un destino turístico: es un lugar donde la naturaleza, la historia y la gastronomía se combinan para ofrecer una experiencia inolvidable. Ya sea degustando sus platos típicos, recorriendo sus paisajes únicos o disfrutando de su rica artesanía, este rincón de Almería se quedará en el corazón de todo aquel que lo visite.
- La pareja almeriense que está revolucionando la industria de los videos de bodas en la provincia
Juan Jesús y Lola, una pareja almeriense, han creado un nombre propio en la industria de las bodas en la provincia. Con su empresa Bellota Films, se han ganado una gran reputación en la producción de reportajes de bodas en video. Su trabajo es considerado como uno de los más profesionales y elegantes, y su enfoque personalizado ha llevado a muchos clientes satisfechos a reconocer su trabajo. Una de las cosas que los diferencia de otros profesionales de la industria es su habilidad para capturar la esencia de una pareja en su video de bodas. Trabajando de manera cercana con los novios, se aseguran de que su estilo personal y sus preferencias estén incorporados en el video final. Cada detalle es considerado cuidadosamente, desde la selección de música hasta el uso de técnicas cinematográficas para capturar momentos emocionantes e inolvidables. Además, Bellota Films ofrece un servicio de alta calidad a un precio muy asequible para todos los presupuestos. A menudo, se asume que los servicios de producción de video para bodas son caros, pero Juan Jesús y Lola se han comprometido a ofrecer precios justos y transparentes para sus clientes. Con esta filosofía, han ganado una gran cantidad de seguidores y han sido recomendados por muchos como la opción número uno en la provincia. Los videos de bodas de Bellota Films han recibido críticas muy positivas de los clientes. El equipo trabaja incansablemente para asegurarse de que cada momento sea capturado con claridad y con la mejor calidad posible. Su enfoque detallado en la postproducción, incluyendo la edición y la corrección de color, resulta en un video de alta calidad que muestra la belleza y la emoción del día de la boda de manera natural y auténtica. Teléfono Bellota Films: 691 23 23 46 Web: bodas.net/video/bellota-films--e201966 Instagram: instagram.com/bellota_films/)
- Truco Rumano, el influencer que convirtió su vida cotidiana en Almería en un fenómeno viral
Valentín Olariu, conocido en redes sociales como Truco Rumano, ya es un almeriense más. Después de años de vida en la provincia, ha obtenido la nacionalidad española, reforzando todavía más el vínculo con una tierra que se ha convertido en su hogar. Su historia es la de un joven rumano que llegó a España siendo adolescente y que, con esfuerzo, trabajo y mucho sentido del humor, terminó convirtiendo su vida cotidiana en Almería en un fenómeno viral. Llegó a España en 2004, cuando tenía 16 años, procedente de un pequeño pueblo de Rumanía. Apenas sabía español y comenzó a trabajar en diferentes oficios. Fue feriante, pintor, escayolista y también tuvo un bar, hasta establecerse en el sector de la carpintería metálica, profesión que continúa ejerciendo. Su salto a la fama comenzó con vídeos relacionados con el humor y los estereotipos sobre los rumanos. Una de sus primeras ideas virales surgió a raíz de las bromas que recibía de sus compañeros sobre el supuesto robo de gasoil. Decidió grabar un vídeo siguiendo la broma y el resultado sorprendió a todos: consiguió cientos de miles de reproducciones en muy poco tiempo. Desde entonces, “Truco Rumano” se convirtió en su personaje y en una marca reconocible. Sus vídeos mezclan humor, situaciones cotidianas, pequeños trucos y experiencias personales. Buena parte de su éxito reside precisamente en mostrar sin demasiados filtros su día a día en Almería, con sus costumbres, su trabajo y las situaciones que encuentra en su entorno. Su particular manera de hablar, su sentido del humor y su capacidad para convertir cualquier situación cotidiana en contenido han hecho que miles de personas se sientan identificadas con él. Además, su historia también refleja la de muchos inmigrantes que llegaron a España buscando una oportunidad y acabaron construyendo aquí su vida. En 2026, diferentes medios ya situaban su comunidad por encima de los dos millones de seguidores sumando sus principales redes sociales. Sin embargo, el éxito digital no le ha hecho alejarse de sus orígenes ni de su oficio. Su historia representa una forma diferente de entender el éxito en Internet: mostrar la realidad en lugar de esconderla. Para Valentín, las redes pueden ser una oportunidad, pero no sustituyen necesariamente a un oficio. Su mensaje para los jóvenes pasa por aprender una profesión y contar con una base laboral antes de confiarlo todo al mundo digital. Así, entre bromas, obras, bocadillos de mortadela y su característico sentido del humor, Truco Rumano ha pasado de ser un joven rumano que llegó a España con 16 años a convertirse en un almeriense más y en uno de los rostros más reconocibles de las redes sociales. Una historia construida desde Almería y que demuestra que, en ocasiones, lo cotidiano puede convertirse en extraordinario cuando se cuenta con personalidad propia.
- La Dehesa Gourmet de Andy, el restaurante de moda de Almería
En la avenida Nuestra Señora de Montserrat de Almería hay un restaurante que no deja indiferente: La Dehesa Gourmet de Andy. Un establecimiento pequeño, cercano y con una personalidad muy marcada que ha conseguido hacerse un hueco entre los lugares de referencia para quienes disfrutan del tapeo y de una cocina alejada de lo convencional. Detrás del proyecto está Andrés Felices, conocido por todos como Andy, una figura fundamental para entender el carácter desenfadado y creativo del local. La filosofía de La Dehesa se resume en una palabra que forma parte de su identidad: “Afrodisíaco”. Más que una simple etiqueta, representa una manera de entender la gastronomía basada en sorprender al cliente, mezclar influencias y convertir platos reconocibles en propuestas diferentes. Su cocina parte de una base mediterránea y española, pero incorpora guiños a otras tradiciones culinarias, con tapas y elaboraciones que buscan despertar la curiosidad. Entre las propuestas que han recibido mejores comentarios aparecen clásicos reinterpretados como la empanada de morcilla de buey, el rabo de toro o diferentes elaboraciones de pulpo, además de opciones como canelones, carnes, pescados y una variedad de tapas. La carta también deja espacio para los postres, con tarta de queso, helados y otras propuestas dulces. Uno de los atractivos del establecimiento es precisamente la posibilidad de comer a base de tapas, una fórmula que permite probar diferentes sabores sin necesidad de sentarse ante una comida excesivamente formal. Algunos clientes destacan además la variedad, las raciones y una relación calidad-precio que hace de La Dehesa una alternativa especialmente interesante para quienes buscan disfrutar de la gastronomía sin convertir la visita en un lujo. El ambiente también forma parte de la experiencia. Las reseñas destacan con frecuencia el trato cercano y la atención de Andy, algo que encaja con el espíritu informal del restaurante. No obstante, como ocurre con cualquier establecimiento con una clientela amplia, las opiniones son variadas y existen también experiencias menos positivas, especialmente relacionadas con determinados platos o con el servicio. Con todo, La Dehesa Gourmet de Andy se ha convertido en un restaurante reconocible dentro de la escena gastronómica almeriense. Su apuesta por el tapeo creativo, su carácter desenfadado y la personalidad de su propietario hacen que la visita tenga algo más que una simple comida: es una experiencia pensada para descubrir sabores, compartir platos y dejarse sorprender. Situado en la avenida Nuestra Señora de Montserrat, 14, y próximo a la zona de la estación intermodal, La Dehesa Gourmet de Andy representa una de esas propuestas que han sabido construir una identidad propia. Y, en una ciudad con una cultura gastronómica tan arraigada como Almería, conseguir que un restaurante tenga personalidad suficiente para ser recordado ya es, en sí mismo, todo un mérito.
- Bar Los Claveles y su inconfundible olor a jibia en la Puerta de Purchena de Almería
La mejor jibia a la plancha estaba en la Puerta Purchena de Almería, "Bar los Claveles", en las mejores manos, en las de Antonio Orta y de Antonio de las Heras Rodríguez, ya nunca más olerá a Jibia a la plancha en ese emblemático local. El histórico Bar Los Claveles Los claveles, que abriera en 1905 con distinto nombre (creo que La Victoria), pero que a partir de 1920 adoptará el definitivo “Los claveles”, se hizo con hueco en el paladar de los almerienses y turistas, a base de poner jibia en la plancha. No se puede olvidar que cuando comenzaron a poner esta tapa, la jibia la tiraban los pescadores por ser una pesca inservible, craso error. Ese sábado fatídico 22 de marzo, después de tirar la última caña, el propietario repartía entre su clientela los treinta claveles y partía en dos la guitarra que presidía el local, cumpliendo el deseo de quien la regaló. Detrás de la barra se afanaban dos personas para dar avío a poner cañas para tanto parroquiano y pedir a voces la tapa al de la plancha. Ahí, en la plancha estaba el secreto, la jibia abierta y entera que, una vez hecha, era cortada en trozos para ser pinchada en palillos y depositada en el plato tapero. Al de la plancha no se le veía la cara, a la izquierda tenía una ventana que dejaba ver a la gente pasar… o volverse y a la derecha un poyete de mármol blanco para depositar los platos. Se especulaba si la jibia estaba tan buena por la plancha, el cocinero o los dos. El caso es que en Almería había muchos bares que tenían en su carta jibia a la plancha pero ninguno conseguía ese punto, ese olor y sabor. Fachada del Bar Los Claveles Cuando había poco tiro el cocinero acumulaba la jibia en una esquina, cuando la servía, aunque pudieras pensar que no sería la misma que recién hecha, salías del engaño con deleite. Era un sitio de quedar, “nos vemos en Los Claveles”, era uno de los múltiples sitios para tapear que había entonces en Almería, ciudad con muchos bares donde se comía pescado y marisco fresco y de extraordinaria calidad. Ah, se me olvidaba, hablo de los sesenta y setenta. Propietario del Bar Los Claveles La esquina del edificio de las Mariposas luce desde hace unos años como si fuera un gran monumento. La remodelación de la casa sirvió para subrayar su belleza y para que ésta se muestre sin reservas en el corazón de la ciudad. Sin embargo, el arreglo se llevó por delante una parte importante de la vida de esa zona de Almería, al desaparecer los negocios ilustres que durante décadas habían sido referencia para varias generaciones de almerienses. Es un espectáculo pasar ahora por la Puerta de Purchena de noche y contemplar la grandeza del edificio restaurado, pero a mí me sigue faltando desde hace diez años el olor de la plancha del bar los Claveles y esa niebla con perfume a jibia que se iba derramando por la acera a partir de las doce. Preparando la jibia a la plancha Uno podía cerrar los ojos a la altura del Paseo o de la iglesia de San Sebastián, y llegar hasta la misma puerta del bar guiándose solo por el olor de la jibia. Es verdad que a su lado sobrevivieron otros comercios tan importantes como la tienda de calzados el Misterio o la sastrería de los hermanos Molina, pero ningún otro dejó tanta huella en la memoria popular de la ciudad como el recordado bar los Claveles. Los Claveles fue un bar de cercanía, de trato amable, de tertulias en la barra, de mutua confianza, una apuesta segura para el que quería disfrutar de la mejor jibia a la plancha que se servía en la ciudad. La jibia de los Claveles se disfrutaba tres veces: una con el olfato, a medida que uno se iba acercando al establecimiento; otra con la mirada, cuando apoyados en la barra contemplábamos aquel ritual de darle las vueltas necesarias con la espátula para que estuviera en su punto; y por último cuando la recibíamos caliente en el plato y la saboreábamos en el paladar. Los Claveles no solo destacaba por sus tapas, también por el ambiente que se respiraba dentro. Estaba situado en la Puerta de Purchena, pero dentro mantuvo siempre su condición de bar humilde, abierto a toda clase de públicos. Tampoco era un escenario delicado: si los clientes tiraban las servilletas al suelo nadie se quejaba, entre otras cosas porque en otro tiempo era una costumbre muy común en la mayoría de los bares de la ciudad.
- Gamba Roja de Almería: una de las mejores gambas del mundo
En las aguas del Mediterráneo, especialmente cerca de Almería, habita un marisco excepcional: la Gamba Roja de Almería. Este crustáceo es conocido por su intenso sabor y por ser un auténtico manjar para los amantes de la buena cocina. Su color rojo brillante y su textura firme la convierten en un ingrediente estrella en los mejores restaurantes y en las cocinas de quienes disfrutan de la gastronomía. Este marisco de gran tamaño puede medir entre 17 y 20 centímetros. Su cabeza, donde se encuentran los huevos y el corazón, presenta un característico tono azulado. Su carne es jugosa y posee un sabor inconfundible, con notas dulces y salinas que evocan la esencia del mar. Aunque se encuentra disponible durante todo el año, los meses de mayo a octubre son los más idóneos para degustarla, ya que en este periodo alcanza su punto óptimo de sabor y textura. Es durante estos meses cuando las condiciones del mar favorecen su crecimiento y desarrollo, resultando en ejemplares de calidad superior. La manera más sencilla y exquisita de cocinarla es a la plancha con un poco de sal gorda. Este método realza su sabor natural y mantiene su jugosidad, ofreciendo una experiencia culinaria inigualable. Sin embargo, también se puede degustar en arroces, guisos marineros o incluso cruda, en preparaciones como el carpaccio o el tartar, donde su sabor se presenta en su máxima expresión. Habita en el Mediterráneo occidental, en zonas como Almería, Garrucha, Denia, Santa Pola y Motril. Se alimenta de pequeños moluscos y crustáceos, lo que influye en su inconfundible sabor. Sus profundidades preferidas oscilan entre los 200 y 900 metros, donde las condiciones del agua garantizan su desarrollo óptimo. La pesca de este marisco en Almería es una tradición llevada a cabo con respeto por el ecosistema marino. Los pescadores emplean técnicas sostenibles para preservar el fondo del mar y proteger otras especies.
- El barrio de Cabo de Gata: una localidad con encanto en el parque natural
Cabo de Gata, también conocido como "El Cabo", es un barrio perteneciente al municipio de Almería, en la comunidad autónoma de Andalucía. Está situada en la parte meridional de la comarca metropolitana almeriense y tiene una población de 1.657 habitantes. Su nombre proviene del árabe Al-Qabta, que significa “el cabo”, y hace referencia al cabo de Gata, el punto más suroriental de la península ibérica y uno de los lugares más bellos y salvajes del litoral mediterráneo. El cabo forma parte del parque natural del Cabo de Gata-Níjar, el primer espacio marítimo-terrestre protegido de Andalucía, que alberga playas y calas vírgenes, acantilados volcánicos, dunas fosilizadas, salinas y humedales. Qué ver y hacer en el barrio de Cabo de Gata El barrio de Cabo de Gata es un lugar ideal para disfrutar de la naturaleza, el mar y la tranquilidad. Entre sus principales atractivos se encuentran: La playa urbana de Cabo de Gata, una playa de arena blanca y aguas claras que cuenta con el distintivo bandera azul por sus servicios y calidad ambiental. Es una playa muy amplia y familiar, con un paseo marítimo que ofrece restaurantes, bares y tiendas. Desde la playa se puede contemplar el cerro de la Testa, un promontorio volcánico donde se encuentra el castillo de San Ramón, una fortaleza del siglo XVIII. La iglesia de Nuestra Señora del Mar, una iglesia construida en el siglo XVIII que alberga la imagen de la Virgen del Mar, patrona del barrio. La iglesia tiene una fachada blanca con una espadaña y un campanario. En su interior destaca el retablo mayor y el órgano barroco. El humedal del Charco, un espacio natural situado a un kilómetro y medio del barrio, donde desemboca la rambla de Morales. Es un lugar de gran valor ecológico que alberga una gran variedad de aves acuáticas como flamencos rosas, fochas o malvasías cabeciblancas. Se puede acceder al humedal por un sendero y observar las aves desde un mirador. Las salinas de Cabo de Gata, un conjunto de lagunas salinas situadas a dos kilómetros del barrio, junto al mar. Las salinas tienen una larga historia que se remonta a la época fenicia y romana. Hoy en día son un lugar de interés cultural y ambiental que forma parte del parque natural. En las salinas se pueden observar numerosas especies de aves como flamencos rosas, cigüeñuelas o avocetas. El faro de Cabo de Gata, un faro situado a siete kilómetros del barrio, en el extremo suroriental del cabo. El faro se construyó en 1863 sobre las ruinas de una antigua torre vigía. Desde el faro se puede disfrutar de unas impresionantes vistas del mar y del parque natural. Junto al faro hay un centro de interpretación que explica la historia y la biodiversidad del cabo. Cómo llegar y dónde alojarse en el barrio de Cabo de Gata El barrio de Cabo de Gata se encuentra a 28 kilómetros de la ciudad de Almería, a la que se puede llegar por carretera o por transporte público. Hay autobuses regulares que conectan el barrio con la capital y con otros pueblos cercanos como Níjar o San José. Para alojarse en el barrio hay varias opciones, desde hoteles hasta casas rurales o apartamentos turísticos. Algunos ejemplos son: Hotel Blanca Brisa Cabo de Gata: un hotel moderno y acogedor situado a 40 metros de la playa. Cuenta con habitaciones cómodas y luminosas con aire acondicionado, wifi gratis y baño privado. Dispone también de restaurante, cafetería y terraza. Casa Rural La Minilla: una casa rural situada a dos kilómetros del barrio, rodeada de naturaleza. Tiene capacidad para seis personas y cuenta con tres dormitorios, dos baños, cocina equipada, salón-comedor con chimenea y patio con barbacoa. Apartamentos Turísticos Cabogata: unos apartamentos turísticos situados a 500 metros de la playa. Tienen capacidad para cuatro personas y cuentan con dos dormitorios, baño completo, cocina americana, salón-comedor con sofá cama y balcón con vistas al mar.
- Un millar de mayores llenan de vida, alegría y convivencia la Feria de Almería en el tradicional homenaje del Ayuntamiento
Sacramento Sánchez, primera teniente de alcalde, los acompaña en la XVIII edición y destaca el papel activo de las personas mayores de la ciudad La Feria de Almería volvió anoche, lunes, a rendir homenaje a quienes han contribuido durante décadas a construir la ciudad que hoy disfrutamos. La Caseta Municipal se convirtió en un gran punto de encuentro, celebración y convivencia con motivo del XVIII Homenaje al Mayor, una cita ya tradicional de las fiestas patronales que reunió a un millar de personas mayores de Almería. Los mayores estuvieron arropados por Sacramento Sánchez, primera teniente de alcalde, acompañada por Paola Laynez, concejala de Familia, Inclusión e Igualdad, y una nutrida representación del Equipo de Gobierno municipal, así como otros miembros de la Corporación. Todos juntos compartieron una velada concebida para disfrutar de la Feria en compañía, estrechar vínculos y poner en valor el papel protagonista de las personas mayores en la vida social de la ciudad. La celebración se trasladó al horario nocturno con el objetivo de favorecer la participación y evitar las horas de mayor calor. Tras la cena, la velada continuó con una actuación musical y baile, convirtiendo la Caseta Municipal en un espacio de fiesta en el que los mayores pudieron disfrutar, conversar y compartir una noche especial dentro de la Feria. Sacramento Sánchez afirmó que «este es un homenaje que realiza el Ayuntamiento a sus mayores para agradecerles su experiencia de vida, las tradiciones que nos transmiten y el trabajo que desarrollan en el día a día. Son el cimiento de esta ciudad». La primera teniente de alcalde añadió que «el Homenaje a nuestros Mayores es un clásico de la Feria de Almería que hoy cumple 18 años de reconocimiento y convivencia. Esta noche se encuentran en la Caseta Municipal mil personas que participan activamente en los centros y asociaciones de mayores de nuestra ciudad y que siguen aportando su experiencia y conocimientos para el desarrollo de Almería». La edil explicó que el objetivo de las políticas municipales es favorecer que «en Almería puedan disfrutar de un envejecimiento activo y así evitar la soledad no deseada». En este sentido, puso en valor el conjunto de actividades que se desarrollan durante todo el año: «Lo hacemos con talleres, gimnasia y convivencia en los centros de mayores, así como programas de actividad física en nuestras instalaciones deportivas, en la playa y en colaboración con centros de salud». El XVIII Homenaje al Mayor se enmarca en el VI Plan Municipal para Personas Mayores 2026-2030 y, concretamente, en su línea 2, dedicada al Envejecimiento Activo, Cultura y Aprendizaje a lo largo de la Vida. El nuevo plan establece entre sus objetivos promover la participación de las personas mayores en la vida municipal, favorecer su acceso a actividades culturales, formativas y comunitarias y prevenir y reducir la soledad no deseada y el aislamiento social. La celebración de esta velada conecta así la programación festiva con una estrategia municipal que busca que las personas mayores sigan teniendo un papel activo en la sociedad almeriense. Una filosofía que también se refleja en la pertenencia del Ayuntamiento de Almería a la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que promueve entornos y servicios capaces de favorecer un envejecimiento saludable, activo, digno y participativo. Sacramento Sánchez les deseó que «disfrutéis de esta actividad en la Feria y que sigáis con tanta energía y vitalidad», animando a los asistentes a continuar participando y disfrutando de las propuestas municipales. Una noche, en definitiva, para celebrar la experiencia, compartir recuerdos y disfrutar del presente, con la Feria como escenario de encuentro para una generación que sigue demostrando que la vitalidad, las ganas de participar y la ilusión no tienen edad.













