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- La Isleta del Moro: el secreto mejor guardado de la costa almeriense
En el soleado rincón de la provincia de Almería, el pintoresco pueblo de La Isleta del Moro emerge como un oasis mediterráneo que parece haber escapado del bullicio de la vida moderna. Este pequeño pero encantador enclave, situado en el municipio de Níjar, ha logrado conservar su esencia auténtica, convirtiéndose en un destino ideal para quienes buscan escapar de la rutina y sumergirse en la tranquilidad costera. La Isleta del Moro, una joya escondida en la costa almeriense, se presenta como una postal viviente de casas blancas salpicadas de colores vibrantes, situadas en un escenario natural de gran belleza. Las aguas del mar, de un azul profundo y cristalino, invitan a los visitantes a disfrutar de un chapuzón en cualquier época del año. La luz dorada del atardecer transforma el horizonte en una paleta de tonos cálidos que deja sin aliento a quienes tienen la suerte de presenciarlo. Este pintoresco pueblo pesquero, que antaño fue un lugar reservado para los lugareños, ha ido ganando popularidad entre los turistas que buscan autenticidad y serenidad. Las calles estrechas y sinuosas del pueblo parecen un laberinto encantador, lleno de sorpresas. Cafeterías con terrazas que se asoman al mar y tiendas que ofrecen artesanías locales contribuyen a crear una atmósfera acogedora y relajada. El ritmo de vida en La Isleta del Moro es apacible, lo que permite a los visitantes desconectar del estrés cotidiano y disfrutar de cada momento. La vida aquí gira en torno al mar, y es común ver a los pescadores locales regresando con sus capturas del día, añadiendo un toque de autenticidad a la experiencia. Los restaurantes del lugar ofrecen una variedad de platos de pescado fresco y mariscos que deleitan a los amantes de la gastronomía marina. Para aquellos interesados en explorar más allá del pueblo, La Isleta del Moro ofrece diversas opciones. Desde paseos por la playa y senderos cercanos que proporcionan vistas panorámicas, hasta actividades acuáticas como el kayak y el snorkel en sus aguas cristalinas. Este rincón del Mediterráneo es el lugar perfecto para disfrutar de la belleza y la tranquilidad que solo un destino como este puede ofrecer.
- San José: el encanto mediterráneo del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar
En el espléndido rincón del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, entre montañas áridas y el azul intenso del mar Mediterráneo, se encuentra San José, una joya que brilla con una combinación única de historia, belleza natural y vibrante vida cultural. Con una población de alrededor de 920 habitantes en 2023, este pequeño pueblo pesquero se ha convertido en un destino turístico destacado, que ofrece a sus visitantes una experiencia inolvidable. Un Pasado con Historia La historia de San José se remonta al siglo XVIII, cuando en 1733 se construyó el Castillo de San José. Este fuerte, erigido para proteger la costa de los ataques de piratas, es el precursor del pequeño asentamiento que más tarde florecería alrededor de él. El castillo, aunque ya no cumple su función defensiva, sigue siendo un símbolo de la fortaleza y el carácter resiliente de este encantador pueblo. Playas de Ensueño y Naturaleza Pura San José es famoso por sus playas de arena dorada y aguas cristalinas, que parecen sacadas de una postal. La Playa de los Genoveses y la Playa de Mónsul son las estrellas indiscutibles del litoral. La primera, con su amplio tramo de arena y su entorno natural prácticamente virgen, invita a la relajación y a disfrutar del sol en un ambiente sereno. La Playa de Mónsul, con sus formaciones rocosas únicas y su arena negra, ha sido escenario de numerosas películas y es un lugar ideal para practicar snorkel y explorar el vibrante mundo submarino. Además de sus playas, San José ofrece una variedad de rutas de senderismo que llevan a calas escondidas y miradores con vistas panorámicas del Parque Natural. La combinación de paisajes desérticos y marinos crea un escenario impresionante que atrae tanto a los amantes de la naturaleza como a los aventureros. Un Punto de Encuentro Cultural El turismo es el corazón económico de San José, y la localidad ha sabido integrar su oferta turística con el encanto de un pueblo auténtico. Bares, restaurantes y un puerto deportivo brindan una variedad de opciones para disfrutar de la gastronomía local y del ambiente mediterráneo. Aquí, el pescado fresco y los mariscos son estrellas en los menús, reflejando la tradición pesquera del pueblo. La diversidad cultural también es una de las características que define a San José. Con residentes de diferentes nacionalidades, como españoles, italianos y británicos, el pueblo se convierte en un crisol de culturas que se manifiestan en su vida cotidiana y en su oferta cultural. Esta mezcla internacional enriquece la experiencia de los visitantes y contribuye a un ambiente vibrante y acogedor. Accesibilidad y Conexiones Situado a unos 56 kilómetros de la ciudad de Almería, San José es fácilmente accesible tanto en coche como en transporte público. La llegada al pueblo es una experiencia gratificante, con la oportunidad de explorar el entorno natural a pie o en bicicleta. Los visitantes pueden disfrutar de un trayecto escénico que ofrece vistas espectaculares del paisaje mediterráneo y del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. En resumen, San José no es solo un destino; es una experiencia que combina la belleza natural, la historia fascinante y una vida cultural vibrante. Con su ambiente relajado, sus playas de ensueño y su acogedora comunidad, este pequeño pueblo de Níjar es el lugar perfecto para una escapada que deja una huella duradera en el corazón de quienes lo visitan.
- Las tapas de Almería: una tradición única que se está perdiendo
Hablar de Almería es hablar de tapas. Durante décadas, la provincia ha sido conocida por una tradición gastronómica que la diferenciaba del resto de España: pedir una cerveza, un vino o un mosto y recibir una tapa incluida en el precio de la consumición, muchas veces pudiendo elegir entre una amplia variedad de elaboraciones. Esta costumbre ha convertido a Almería en uno de los destinos favoritos para los amantes del tapeo. A diferencia de otras ciudades donde la tapa suele ser un simple acompañamiento, en Almería llegó a convertirse en una auténtica experiencia gastronómica. Desde un lomo con queso hasta una hamburguesa, unas migas o una brocheta, la oferta de muchos establecimientos iba mucho más allá de una simple aceituna o unas patatas fritas. Una costumbre con siglos de historia La tradición de acompañar la bebida con una tapa tiene raíces antiguas. Según diversas fuentes, surgió como una forma de cubrir los vasos para proteger el contenido del polvo o los insectos, utilizando una rebanada de pan o una loncha de embutido. Con el paso del tiempo, aquella sencilla costumbre evolucionó hasta convertirse en uno de los principales atractivos gastronómicos de Almería. Hoy en día todavía existen establecimientos donde la bebida sigue incluyendo una tapa sin coste adicional, manteniendo viva una de las señas de identidad de la ciudad. El avance de los suplementos Sin embargo, muchos almerienses perciben que esta tradición está cambiando. Cada vez son más frecuentes las llamadas "tapas con suplemento", una fórmula mediante la cual algunas tapas continúan incluidas con la bebida, pero otras, generalmente las más elaboradas, requieren un pago adicional. La principal razón es económica. El aumento del coste de la energía, los alimentos, el transporte y los salarios ha reducido considerablemente los márgenes de beneficio de los establecimientos hosteleros. Mantener el modelo tradicional resulta cada vez más complicado para muchos negocios. Como consecuencia, numerosos bares han optado por repercutir parte de esos costes mediante suplementos o incrementando el precio de las consumiciones. Lo que durante años fue un rasgo distintivo de la ciudad empieza a verse amenazado por la realidad económica actual. El debate entre tradición y sostenibilidad La implantación de suplementos ha generado un intenso debate entre clientes y hosteleros. Por un lado, muchos vecinos consideran que la tapa gratuita forma parte del patrimonio cultural de Almería y que perderla supondría renunciar a una tradición única. Por otro, los empresarios argumentan que mantener tapas cada vez más elaboradas sin aumentar los ingresos pone en riesgo la viabilidad de sus negocios. Incluso en foros y redes sociales, numerosos usuarios lamentan que cada vez queden menos locales donde la tapa tradicional se ofrezca sin recargos, especialmente en las zonas más turísticas y céntricas de la capital. Un patrimonio gastronómico que merece conservarse La tapa almeriense no es únicamente una forma de comer; es una manera de relacionarse, de llenar las calles de vida y de atraer visitantes. Forma parte de la identidad de la ciudad y de la memoria colectiva de varias generaciones. Probablemente el futuro pase por encontrar un equilibrio entre la sostenibilidad económica de los bares y la conservación de una tradición que ha dado fama a Almería dentro y fuera de España. Mientras tanto, quienes visitan la ciudad todavía pueden disfrutar de muchos establecimientos que mantienen vivo el espíritu del auténtico tapeo almeriense, aunque cada vez resulte más difícil encontrar la tapa sin suplemento que durante tantos años definió la esencia de esta tierra. Porque en Almería, pedir una bebida y elegir una tapa no es solo una costumbre: es una forma de entender la gastronomía y la convivencia.
- Las Negras: Un Paraíso Costero en Almería
Las Negras, un pequeño y pintoresco pueblo costero en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, Almería, es uno de esos destinos que parecen haber sido olvidados por el tiempo, ofreciendo a sus visitantes una mezcla perfecta de tranquilidad, esplendor paisajístico y autenticidad. Un Entorno Natural Incomparable Situado en una bahía resguardada y rodeado de montañas volcánicas, Las Negras es un lugar donde la naturaleza se muestra en todo su esplendor. El contraste entre el azul del Mediterráneo y el oscuro perfil de las formaciones rocosas que lo circundan crea un paisaje de una belleza sorprendente. Las playas de arena negra y piedras suaves son ideales para quienes buscan relajarse bajo el sol o disfrutar de actividades acuáticas como el snorkel y el buceo, aprovechando la riqueza marina que caracteriza a esta zona protegida. Historia y Cultura Las Negras no solo es un lugar de esplendor paisajístico, sino también de rica historia y cultura. Su nombre, según la leyenda local, proviene de un grupo de mujeres vestidas de negro que esperaban en la costa a sus maridos pescadores, quienes nunca regresaron de una tormenta en el mar. Esta historia de pérdida y esperanza es parte integral del folklore local y añade un matiz melancólico a la atmósfera del pueblo. A pesar de su tamaño modesto, Las Negras cuenta con una comunidad artística vibrante. Las calles del pueblo están adornadas con murales y pequeñas galerías de arte, y es común encontrar a artistas locales y visitantes internacionales capturando la belleza del entorno en sus obras. Gastronomía y Ocio La gastronomía en Las Negras es un reflejo de su estrecha relación con el mar. Los restaurantes y bares locales ofrecen una variedad de platos basados en productos frescos del mar, como pescado a la parrilla, mariscos y la tradicional paella. Además, la creciente popularidad del pueblo ha atraído una serie de restaurantes que fusionan la cocina tradicional con toques modernos y creativos. Para aquellos que buscan actividades más allá de la playa, Las Negras ofrece múltiples opciones. Las rutas de senderismo que parten del pueblo permiten explorar el impresionante paisaje volcánico y llegar a calas escondidas como la Cala de San Pedro, un rincón idílico solo accesible a pie o por mar. Los visitantes también pueden disfrutar de excursiones en barco, paseos en kayak y deportes acuáticos. Un Refugio de Paz y Tranquilidad A diferencia de otros destinos más turísticos, Las Negras ha logrado mantener un equilibrio entre el desarrollo y la preservación de su carácter original. Es un lugar donde el bullicio de la vida moderna parece distante, y el ritmo de vida es más lento y relajado. Los residentes y turistas se mezclan en un ambiente de convivencia y respeto por la naturaleza. Las Negras es, sin duda, uno de esos lugares que dejan una huella indeleble en quienes lo visitan. Su encanto radica no solo en su esplendor paisajístico, sino en la autenticidad de su gente y la tranquilidad que ofrece. Para aquellos que buscan un escape del ajetreo y el bullicio, Las Negras es un destino que promete renovar el espíritu y reconectar con lo esencial.
- Descubriendo el Parque Natural desde el mar: Rutas en Barco Los Ojos del Cabo
El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar es uno de los espacios naturales más impactantes del sur de España, y dentro de él existen recorridos que permiten descubrir su esencia más salvaje. Uno de los más llamativos es la conocida ruta con los Ojos del Cabo, una experiencia que combina mar, geología volcánica y rincones prácticamente inaccesibles por tierra. Más que un simple itinerario, se trata de una forma de adentrarse en la costa almeriense desde otra perspectiva: la del mar y sus formaciones ocultas. Un paisaje nacido del fuego y modelado por el mar La costa de Cabo de Gata tiene un origen volcánico que se remonta a millones de años. Esta actividad geológica dejó un territorio lleno de contrastes: acantilados oscuros, coladas de lava solidificada, cuevas marinas y playas de tonos dorados o rojizos. Con el paso del tiempo, el viento y el oleaje han ido esculpiendo la línea costera, creando pequeñas calas aisladas y formaciones rocosas que parecen esculturas naturales. Es precisamente en este entorno donde se desarrolla la ruta de los Ojos del Cabo. Una ruta que se vive desde el mar A diferencia de otras rutas de senderismo del parque, esta experiencia se realiza principalmente en barco o kayak, lo que permite acceder a zonas que desde tierra serían imposibles de alcanzar. Durante el recorrido, la sensación es la de navegar por un paisaje casi intacto, donde el silencio solo se rompe por el sonido del agua y el vuelo de las aves marinas. Uno de los grandes atractivos es la posibilidad de observar cuevas marinas, arcos naturales y pequeñas playas escondidas entre acantilados, muchas de ellas sin huellas humanas visibles. Rincones que marcan el recorrido Aunque cada travesía puede variar según el operador o las condiciones del mar, hay algunos puntos que suelen aparecer en esta ruta por su valor paisajístico: Calas solitarias donde el agua adquiere tonos turquesa intensos Formaciones volcánicas erosionadas que recuerdan al origen del parque Cuevas abiertas al mar, usadas en el pasado por pescadores o como refugio natural Zonas de snorkel, donde es posible ver fondos marinos con gran biodiversidad El conjunto convierte la experiencia en una especie de “ruta sensorial”, donde el paisaje cambia constantemente. Naturaleza protegida y silencio absoluto El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar es también una reserva de gran valor ecológico. Sus aguas albergan praderas de posidonia, fundamentales para la vida marina del Mediterráneo, y sus acantilados son refugio de aves como gaviotas y cormoranes. La baja densidad de construcciones en esta zona hace que la sensación de aislamiento sea muy intensa, especialmente en tramos alejados de núcleos turísticos. Una experiencia distinta dentro del Cabo de Gata La ruta de los Ojos del Cabo no busca solo mostrar paisajes bonitos, sino conectar con la parte más salvaje del litoral almeriense. Es una forma de entender cómo el mar ha moldeado este territorio durante miles de años y cómo sigue transformándolo hoy. Más que un destino concreto, es un recorrido en movimiento, donde cada tramo del litoral ofrece una imagen distinta del mismo lugar. Para más información y reservas, puedes visitar su sitio web o contactarlos directamente. Instagram: https://www.instagram.com/losojosdelcabo/ Teléfono de Contacto: 622098699 rutasenbarcocabodegata.com
- Las Salinas de Cabo de Gata: un tesoro natural que sigue creciendo en popularidad
Las Salinas de Cabo de Gata forman uno de los paisajes más fascinantes del Mediterráneo: un territorio donde la luz, el viento y el agua se combinan para crear un escenario casi irreal. Situadas entre el pueblo de San Miguel de Cabo de Gata y las montañas que miran al faro, estas salinas llevan siglos en funcionamiento, desde época romana, y siguen siendo un ejemplo único de convivencia entre actividad humana y conservación ambiental. A lo largo del día, los estanques cambian de color: tonos rosados, plateados y azulados que se transforman según la luz del sol y la concentración de sal. Este mosaico natural es también un refugio vital para más de un centenar de especies de aves. Los flamencos, con su porte elegante y su plumaje rosado, son los grandes protagonistas, aunque garzas, cigüeñuelas, avocetas y charranes completan un espectáculo que atrae a observadores de todo el mundo. El mirador de las aves, situado junto a la carretera, permite contemplar la vida del humedal sin alterar su equilibrio. Desde allí se aprecia la inmensidad del paisaje, el brillo del agua y el contraste con las montañas volcánicas del Parque Natural. Caminar por los senderos cercanos, sentir la brisa marina y escuchar el sonido del viento entre los cañaverales convierte la visita en una experiencia sensorial y tranquila. Las salinas no solo producen sal: cuentan la historia de un territorio moldeado por el mar y por generaciones de salineros que han mantenido viva una tradición milenaria. Hoy son un símbolo de equilibrio entre naturaleza y cultura, un lugar donde detenerse, observar y dejarse llevar por la belleza de lo esencial.
- Cuando Cabo de Gata soñó con el oro: la historia olvidada de la Planta de Rodalquilar
Mucho antes de convertirse en uno de los grandes paraísos naturales del Mediterráneo, el entorno de Cabo de Gata vivió una auténtica fiebre minera. Entre paisajes volcánicos, acantilados y calas hoy protegidas, todavía sobreviven las huellas de un pasado industrial marcado por la extracción de minerales preciosos. Uno de los símbolos más fascinantes de aquella época es la conocida Planta Denver, una instalación que recuerda el tiempo en que esta tierra almeriense fue vista como una posible mina de oro. Durante finales del siglo XIX y buena parte del XX, la provincia de Almería experimentó un importante auge minero gracias a la riqueza geológica de la zona. El origen volcánico de Cabo de Gata generó depósitos minerales muy valiosos, especialmente de oro y otros metales asociados. Aquella riqueza escondida bajo las rocas atrajo a compañías nacionales e internacionales dispuestas a explotar el territorio. La llamada Planta Denver formó parte de ese proceso. Su nombre procede de la maquinaria de flotación fabricada por la empresa estadounidense Denver Equipment Company, utilizada para separar los minerales valiosos del resto de materiales. La instalación se levantó cerca de Rodalquilar, una localidad que llegó a convertirse en el gran epicentro aurífero del sureste español. Rodalquilar y la fiebre del oro 6 En las décadas centrales del siglo XX, Rodalquilar vivió su época dorada. La explotación minera llegó a generar cientos de empleos y transformó por completo la vida de esta pequeña población del parque natural. Se construyeron viviendas, escuelas e infraestructuras para abastecer a los trabajadores y sus familias. La extracción del oro no era sencilla. El mineral se encontraba disperso en pequeñas concentraciones dentro de la roca volcánica, por lo que era necesario aplicar complejos procesos industriales para recuperarlo. Ahí entraba en juego la Planta Denver, que utilizaba técnicas de trituración y separación química para obtener el metal precioso. El contexto internacional también impulsó esta actividad. Tras la Guerra Civil española y durante los años de autarquía del franquismo, el oro era considerado un recurso estratégico. La explotación de Rodalquilar llegó incluso a ser gestionada por el Estado a través del Instituto Nacional de Industria. Sin embargo, la rentabilidad nunca fue completamente estable. Las dificultades técnicas, el elevado coste de extracción y la disminución de las reservas acabaron provocando el cierre definitivo de las minas en 1966. Un paisaje industrial convertido en memoria histórica Hoy, las antiguas instalaciones mineras permanecen como esqueletos de hormigón integrados en el paisaje árido de Cabo de Gata. La Planta Denver se ha convertido en uno de los vestigios más fotografiados del pasado industrial almeriense y en un símbolo del contraste entre naturaleza y explotación minera. El entorno minero de Rodalquilar posee además un enorme interés geológico. Las formaciones volcánicas de Cabo de Gata son únicas en la península ibérica y explican la presencia de minerales auríferos en la zona. Los procesos geológicos relacionados con el cuarzo y la actividad sísmica son fundamentales en la formación natural del oro. Actualmente, el antiguo poblado minero forma parte del patrimonio cultural del parque natural y atrae tanto a viajeros como a aficionados a la historia industrial. Caminar entre sus ruinas permite imaginar el bullicio de una época en la que miles de toneladas de roca eran procesadas con la esperanza de encontrar pequeñas partículas doradas. Cabo de Gata: del oro a la conservación 9 El destino de Cabo de Gata cambió radicalmente con la declaración del Parque Natural en 1987 y su posterior reconocimiento como Reserva de la Biosfera. Lo que antes fue territorio de extracción minera pasó a convertirse en uno de los espacios protegidos más valiosos de España. Hoy, donde antes resonaban máquinas y explosiones, predominan el silencio, el turismo sostenible y la conservación de ecosistemas únicos. Las minas abandonadas y la Planta Denver permanecen como testigos de un capítulo poco conocido de la historia española: aquel tiempo en que, entre volcanes y desiertos junto al Mediterráneo, Cabo de Gata persiguió el sueño del oro.
- Almería, primera parada de la gira Andalusian Cooking Tour Gusto del Sur
La iniciativa, organizada por LANDALUZ y la Junta de Andalucía, recorrerá las ocho provincias andaluzas, finalizando en Madrid en el mes de noviembre Almería, 29 de abril de 2026. Anoche se encendieron los fogones de la alta cocina andaluza. Andalusian Cooking Tour Gusto del Sur, la iniciativa impulsada por el clúster agroalimentario LANDALUZ y la Junta de Andalucía, a través de la marca de calidad y promoción Gusto del Sur, arrancó ayer su edición de 2026, y para hacerlo escogió la capital almeriense. Y, dentro de la alta restauración de Almería, un referente: Tony García Espacio Gastronómico. Andalusian Cooking Tour Gusto del Sur recorrerá, como en ediciones anteriores, las ocho provincias andaluzas, finalizando la campaña en Madrid. En cada una de las provincias tendrá lugar un gran evento gastronómico, una experiencia de máximo nivel donde el chef anfitrión elaborará un menú junto a un cocinero local invitado. En el caso de Tony García, su acompañante fue Pablo Fuente, de la Taberna Bacus, en Aguadulce, y ambos hicieron disfrutar a los asistentes con platos como niguiri de lubina braseado,ceviche de lomo de atún, croqueta de quisquilla, tiradito de presa ibérica, guiso de facera de atún o lingote de cordero, entre otros. Para elaborar el menú, los dos chefs almerienses utilizaron productos de las empresas que forman parte de Andalusian Cooking Tour Gusto del Sur: Montesierra, Herpac, Panadería Obando, Frutos Secos San Blas, Hacienda Guzmán y Saladitos. El objetivo de esta iniciativa es poner en valor los productos andaluces adheridos a LANDALUZ y a Gusto del Sur, fusionando la alta gastronomía andaluza con la difusión de los productos autóctonos. La gira se enmarca dentro del proyecto Andalucía Cocina, buque insignia de LANDALUZ, que trabaja para destacar tanto el papel de los productores como el de los restauradores, ambos protagonistas absolutos del tour. La próxima parada de la gira será el 29 de abril en Valverde del Camino, en Huelva, en el restaurante Casa Dirección, donde el chef anfitrión, José Duque, contará como invitado con Damián Cruz, de Mar de Kñas. Tras Huelva, Córdoba, el 7 de mayo, en el restaurante Terraolea, con el cocinero Paco Villar acompañado por Carlos Fernández, de Karán Bistró. La cuarta estación del tour tendrá lugar en Sevilla, en el restaurante Tribeca, el 28 de mayo, donde Pedro Giménez recibirá a Marcos Nieto, de Cañabota. De Sevilla, a Jerez de la Frontera. Allí, el restaurante La Carboná y su chef Javier Muñoz tendrán como acompañante a Juan Viu, de Mare, en Cádiz, en una cena que se celebrará el 25 de junio. La siguiente parada: Málaga. El 2 de julio, el restaurante Beluga, de Diego René, servirá la cena junto al chef Fran Rascado, de Alaparte; a continuación, Granada, donde Juan Pedro Ortiz recibirá en Trescero a Jesús León, de Señor Cangrejo. Y de Granada, a Jaén, con el chef Juanpa Gómez haciendo de anfitrión para Periko Ortega, de ReComiendo. El broche de oro de Andalusian Cooking Tour gusto del Sur llegará el 5 de noviembre. El restaurante El Campero de Madrid, con el chef Julio Vázquez a la cabeza, recibirá a tres cocineros para organizar una espectacular experiencia gastronómica a ocho manos: Javier Muñoz, de La Carboná; Diego René, de Beluga; y Juan Pedro Ortiz, de Trescero. Hay que destacar que esta edición de la gira contará con tres estrellas Michelin (Cañabota, Mare y ReComiendo) y nueve Soles Repsol (los tres citados más Karán, La Carboná, María de la O, Los Sentidos, Tribeca y Terra Olea), dejando constancia del altísimo nivel del tour. Sobre LANDALUZ LANDALUZ, Clúster Agroalimentario de Andalucía, es la entidad referente del sector agroalimentario de Andalucía, aglutinando casi el 70% de la facturación total del sector en la comunidad, lo que pone de relieve el peso específico con el que cuenta como patronal empresarial agroindustrial. Fundada en 1990, actualmente está presente en todos los subsectores agroalimentarios, liderando muchos de ellos como el aceitero, aceitunero, conservero o vinícola, presente en todas las provincias andaluzas y está conformada por empresas de todos los formatos (S.A., S.L., Cooperativas, SAT…) y de todos los tamaños, que en su conjunto facturan más de 7.500 millones de euros y generan unos 20.000 empleos, especialmente en el medio rural andaluz.
- El Zapillo presume de uno de los mejores atardeceres de España
La playa de El Zapillo, el icónico arenal urbano de Almería, no es solo un lugar para tomar el sol; es un escenario natural de belleza inigualable , especialmente cuando el día se despide. Sus puestas de sol son, sin duda, uno de los mayores regalos visuales que la capital almeriense ofrece a sus visitantes y residentes. Cuando el sol comienza su descenso, tiñe el horizonte de una paleta de colores vibrantes que van desde el naranja intenso y el rojo pasión hasta los suaves tonos malvas y dorados. Este espectáculo cromático se refleja sobre las tranquilas aguas del Mediterráneo, creando un camino de luz centelleante que invita a la contemplación. El emplazamiento de El Zapillo es perfecto . Su paseo marítimo se convierte en el lugar ideal para presenciar este fenómeno. Los bancos se llenan de parejas, fotógrafos y personas que simplemente buscan un momento de paz para admirar cómo el sol se oculta tras los montes lejanos o se funde, aparentemente, con el mar. La atmósfera que se crea es única . El suave rumor de las olas , el murmullo de la gente y la brisa marina envuelven el instante, haciendo que el tiempo parezca detenerse . Es un momento que evoca calma y romanticismo , un broche de oro para cualquier jornada. Ver el atardecer en El Zapillo es una tradición , una cita obligada que demuestra por qué Almería es conocida como la "ciudad de la luz" . Si buscas una experiencia inolvidable , con sabor a salitre y envuelta en oro líquido, la puesta de sol en esta playa te espera. Es un lienzo pintado diariamente por la naturaleza, esperando ser admirado .
- Un whisky elaborado en Fondón gana la Gran Medalla de Oro en Frankfurt
La destilería independiente Cervezas y Destilados del Sur S.L. , ubicada en el municipio almeriense de Fondón , ha hecho historia en el panorama internacional. Su Whisky 848 Single Malt & Single Cask , comercializado bajo la marca NEVADA , ha conquistado el primer puesto en el Frankfurt International Trophy 2026 , obteniendo la máxima distinción: la Medalla Gran Oro . Con una excepcional puntuación de 93 sobre 100 , el jurado internacional no ha tenido dudas: el 848 no es solo un producto de alta calidad, sino que ha sido galardonado con el trofeo al Mejor Espirituoso Español de la competición . El secreto del éxito: Altitud, pureza y artesanía El nombre de este whisky, 848 , rinde homenaje a los metros de altitud a los que se encuentra la destilería, junto al Parque Natural de Sierra Nevada. Es precisamente este entorno privilegiado, en plena Alpujarra de Almería, el que define su carácter único: Agua de Manantial: Procede de la Fuente Mahón, en el Morrón de la Parra, aportando una pureza inigualable. Destilación de Autor: Se realiza una doble destilación en alambique de cobre ( pot still ). Su fermentación con levaduras tipo ale le otorga un perfil más frutal y sofisticado que los whiskies convencionales. Maduración Exclusiva: El color ámbar es 100% natural, fruto de su añejamiento en barriles quarter cask de roble americano, fabricados y tostados artesanalmente en Montilla (Córdoba) bajo especificaciones de la propia destilería. "Cada botella es una pieza de colección: ediciones limitadas, numeradas y procedentes de un único barril, sin mezclar. Lo que los expertos llaman 'Único e irrepetible'." Un jurado de élite El certamen, certificado bajo la norma ISO 9001 , contó en esta edición con 3.500 muestras de 47 países. El panel de expertos, compuesto por 451 jueces y presidido por el chef con estrella Michelin Patrick Jenal , evaluó el Whisky 848 destacando su trago suave y sedoso, con notas dominantes de caramelo, vainilla y frutas del bosque . Sello Almeriense con visión global Fundada en 2017 por Concha Villegas Martín y José Manuel Sánchez , la empresa es un ejemplo de emprendimiento familiar sostenible. Tras formarse en instituciones internacionales como el Siebel Institute de Chicago y destilerías británicas, la pareja regresó a Almería para crear un modelo de negocio que apuesta por los ingredientes locales y la máxima calidad. Actualmente, el Whisky 848 es un producto de culto. Con una producción de apenas 1.200 botellas al año , la mayoría se vende directamente en la tienda de la destilería en Fondón, convirtiéndose en un verdadero objeto de deseo para los amantes de los destilados craft .
- Descubre el secreto del Kiosko Amalia: el legendario cóctel Americano
El Kiosko Amalia es famoso por su cóctel más icónico: el "Americano" . Esta curiosa bebida caliente de color rosa ha cautivado a vecinos y visitantes por igual. Su preparación es todo un arte, y su sabor único lo convierte en el favorito de muchos. El Americano se sirve en un pequeño vaso y está coronado con una piel de limón y canela , que le da un toque aromático y visualmente atractivo. Aunque la receta del Americano puede parecer sencilla, tiene su misterio. En su preparación se utiliza azúcar, piel de limón, leche caliente y un licor o crema de cola elaborado a partir de nuez de cola y con casi 30 grados de alcohol. Este licor es el responsable de darle al cóctel su característico color rosa. Finalmente, se decora con una pizca de canela que realza aún más su sabor. Un Legado Cinematográfico La historia del Americano de Kiosko Amalia está estrechamente vinculada al legado cinematográfico de Almería. Durante la década de los 70, la provincia se convirtió en un importante escenario de rodaje para numerosas películas, atrayendo a actores y directores de renombre internacional. Se cuenta que fue durante estos años que uno de estos actores americanos pidió esta bebida en el kiosko y desde entonces se le conoce como "el americano". Se convirtió así en un lugar de encuentro para los actores y el equipo de producción, que buscaban un momento de relax y disfrute después de largas jornadas de trabajo. La fama del Americano se extendió rápidamente y se convirtió en una bebida emblemática de la ciudad. Gastronomía con Historia El Kiosko Amalia no se limita solo al famoso Americano. También ofrece otras delicias que se han ganado un lugar en el corazón de los almerienses. Entre ellas se encuentra el "Jabea", un refrescante granizado de limón con licor de menta que se convierte en la opción perfecta para los días calurosos de verano. Otro de los clásicos es el "Quemaillo" , una combinación de café, coñac, cáscara de limón y azúcar que se prende fuego y se agita para crear una experiencia única en el paladar. Un Lugar de Tradición y Turismo Ubicado en la Plaza Manuel Pérez García, es más que un simple establecimiento. Es un lugar arraigado en las costumbres y tradiciones de la ciudad, y ha sido testigo de innumerables momentos especiales en la vida de los almerienses. Su ubicación privilegiada, cerca de la Puerta de Purchena , lo convierte en un punto de encuentro para locales y visitantes que desean disfrutar de una bebida en un ambiente acogedor. Además de su importancia local, el Kiosko Amalia también ha contribuido al turismo en Almería. Muchos visitantes llegan a la ciudad con la intención de probar el famoso Americano y experimentar de primera mano un pedacito de la historia cinematográfica de la provincia. Un Destino Imprescindible Si visitas Almería, no puedes dejar de visitar el Kiosko Amalia. Sumérgete en su ambiente acogedor y disfruta de las bebidas que ofrece. Prueba el icónico Americano, déjate sorprender por el refrescante Jabea o atrévete a vivir la experiencia del Quemaillo. Cualquiera que sea tu elección, estarás saboreando un pedacito de la historia de Almería. El Kiosko Amalia es un verdadero ícono gastronómico en Almería . Su legado cinematográfico, su historia y sus sabores únicos lo convierten en un lugar especial que debes visitar. ¡No te lo pierdas!
- Almería deja de ser la ciudad de la tapa por culpa del suplemento
En Almería, la tradición de la tapa está evolucionando. En los últimos tiempos, se ha implantado la moda del suplemento en la tapa , lo que ha supuesto un cambio importante en la forma de entender el tapeo en esta ciudad. Nuestra ciudad se había consolidado como una de las ciudades de referencia en cuanto a la cultura de la tapa se refiere. Era habitual encontrar en los bares de la ciudad una tapa de cortesía con cada consumición, lo que permitía a los clientes disfrutar de una variada oferta culinaria a precios asequibles. Sin embargo, esta tradición se ha ido transformando con la llegada del suplemento en la tapa. En la actualidad, resulta cada vez más difícil encontrar un bar en Almería que no ofrezca esta opción a sus clientes. De hecho, en muchos establecimientos, la tapa de cortesía ha desaparecido por completo , y es obligatorio pedir una ración o pagar el suplemento correspondiente si se quiere disfrutar de una tapa. La tapa de cortesía ha sido una parte integral de la cultura de Almería durante mucho tiempo. Se ha utilizado como un medio para fomentar la convivencia entre amigos y vecinos, así como para atraer a turistas a la región. La tapa de cortesía suele ser un pequeño plato de comida que se sirve con una bebida, como una cerveza, refresco o un vaso de vino. Además, el suplemento en la tapa también ha supuesto un cambio en la forma de consumir. Antes era habitual tapear en la barra del bar, pero ahora, en muchos locales, es obligatorio reservar una mesa para poder disfrutar de esta oferta gastronómica. Este cambio ha generado opiniones encontradas entre los clientes y los propietarios de los bares. Mientras que algunos aprecian la variedad y calidad de las tapas que se ofrecen con el suplemento, otros echan de menos la tradición de la tapa de cortesía y el ambiente distendido de tapear en la barra. En cualquier caso, lo cierto es que la moda del suplemento en la tapa se ha consolidado en Almería y ha transformado la forma de entender el tapeo en la ciudad. Aunque la tradición de la tapa de cortesía pueda estar desapareciendo, la oferta culinaria sigue siendo rica y variada, lo que hace que tapear en Almería siga siendo una experiencia única.













